sábado, 29 de enero de 2011

LA NARCO-CULTURA


…Las inteligencias más lúcidas del continente insisten en que es imperioso llegar a un acuerdo de cooperación entre traficantes y consumidores. Cuando se rompan esos pactos siniestros de silencio y dinero, y los expendios de droga salgan a la luz del día, como el alcohol después de la Ley Seca, quizás hasta los propios traficantes descubran las ventajas de trabajar dentro de la ley.
La despenalización avanza. España, que trata la drogadicción como un problema de salud, fue el primer país europeo en despenalizar el consumo de marihuana. La posesión para uso personal no es delito, aunque el consumo público está castigado con multas administrativas y su legislación contra el tráfico está entre las más severas de Europa.
Hace pocas semanas, y a contracorriente de una costumbre avalada por el ex presidente George W. Bush, la Administración de Barack Obama estableció que los fiscales federales no gastaran sus recursos en arrestar a personas que usan o suministran marihuana con fines medicinales.
Quizás el caso más conocido sea el de Holanda, donde en rigor es delito el consumo de cualquier sustancia prohibida. Sólo hay cierta consideración para el acceso a la mariguana en los llamados coffee shops, lugares reservados para la compra y consumo de menos de cinco gramos diarios.
En Argentina un fallo de la Corte Suprema de Justicia estableció que el consumo personal de mariguana no es un delito y también ha concentrado en un solo juzgado federal todo lo relacionado con el paco, un veneno barato que arrasa los círculos más pobres de la población.
¿Es la despenalización la cura de todos los males? El lenguaje de las armas demostró su fracaso y la historia ya escribió su ejemplo más contundente cuando en los Estados Unidos se prohibió el consumo de alcohol durante los 13 años que duró la Ley Seca.
La prohibición que comenzó el 17 de enero de 1920, lejos de hacer desaparecer el vicio, provocó la creación de un mercado negro del que surgieron todos los Al Capone, los Baby Face Nelson, los falsos héroes como Bonnie & Clyde y una legión de padrinos que sembraron el terror a sangre y fuego. Como era casi previsible, muy pronto la corrupción se apoderó de las conciencias policiales.
De los agentes encargados de velar por la prohibición, un 35 por ciento terminaron con sumarios abiertos por contrabando o complicidad con la mafia y, como era previsible, muy pronto aparecieron las estadísticas nefastas: 30 mil muertos y 100 mil personas resultaron víctimas de ceguera, parálisis y otras complicaciones por envenenamientos con el alcohol metílico y otros adulterantes, a los que recurrían los bebedores desesperados.
En 1933, cuando Franklin D. Roosevelt derogó la Ley Seca, el crimen violento descendió dos tercios. En Estados Unidos no se acabaron los borrachos, pero desaparecieron los Al Capone.
El arma más efectiva contra los jefes del narcotráfico es arruinarles el negocio. Y la única vía posible para hundirlos es legalizando el consumo. No se trata de alentar el consumo, sino de controlarlo mejor, invirtiendo en campañas efectivas de salud pública.

Dos clínicas italianas tratan a los adictos a Facebook


Señalan que el uso patológico de Internet provoca síntomas físicos similares a los de los toxicómanos en crisis de abstinencia

La adicción a Facebook no se encuentra reconocida como una enfermedad a día de hoy, en Italia ya existen dos clínicas especializadas en tratar este trastorno, así como la dependencia de la red en general, lo que ha venido a llamarse Internet addiction disorder.

La primera de estas clínicas fue abierta en noviembre en el Policlínico Agostino Gemelli de Roma, la segunda está en funcionamiento desde enero de este año en el Hospital La Molinette de Turín, según recoge Portaltic.es de la página web de El diario 24.

Según un comunicado publicado en la página web del propio hospital, en el caso del Policlínico de Roma, los pacientes acuden sólo durante el día a un ambulatorio en el que se sigue un riguroso protocolo de intervención en tres pasos. Desde su apertura la clínica ha concedido cerca de setenta citas, si bien sólo se han presentado a las misma la mitad de los solicitantes.

Primero se realiza una entrevista para diagnosticar la posible dependencia, tras esta entrevista inicial se suceden varios encuentros con el paciente a fin de averiguar la psicopatología que se esconde detrás de la dependencia, la cual se trata con fármacos; y, finalmente, se intenta reinsertar progresivamente al enfermo en un grupo de rehabilitación con el objetivo de "reactivar su contacto con la vida y con los demás".

En esta última fase se ayuda al paciente a recuperar su capacidad de comunicación no verbal. El coordinador de esta unidad, el psiquiatra Federico Tonioni, explica que "el uso patológico de Internet provoca síntomas físicos muy similares a los que manifiestan los toxicómanos en crisis de abstinencia".

Por este motivo considera que la iniciativa del hospital romano garantiza a sus pacientes "la contención del malestar que sufren durante el síndrome de abstinencia de la web que se transforma en ansia, depresión y miedo de perder el control de lo que ocurre en Internet".

Siete síntomas para cinco tipos de adicción
En cuando a los tipos de dependencia a Internet que tratan en la clínica, el especialista señala que "existen cinco tipos de adicción: la cyber-sexual (dependencia del sexo virtual o la pornografía), la cyber-relacional (relativa a las redes sociales), el net-compulsivo (adicción a los juegos de azar, las compras, etc), la adicción a las descargas (búsqueda compulsiva de información) y la dependencia de los ordenadores (relacionada con los videojuegos)".

En cuanto a los síntomas que presentan estos enfermos, en la página web del hospital aluden a los diferenciados por el psiquiatra americano Ivan Goldberg, que en 1995 definió el concepto de 'Internet Addiction Disorder'.

Destacan así como síntomas de que algo va mal la necesidad creciente de pasar cada vez más tiempo en la red, la reducción de otras actividades de interés; el padecimiento de ansia, depresión o pensamientos obsesivos cuando se reduce el tiempo dedicado a navegar por Internet; la necesidad de acceder a Internet cada vez con más frecuencia; la incapacidad de controlar el uso de la red y el empleo de una gran cantidad de tiempo en actividades relacionadas con Internet, aunque esto acarree consecuencias negativas en su vida.

Estos siete síntomas pueden relacionarse al mismo tiempo con siete características, a saber: pérdida de las relaciones interpersonales, los cambios de humor, la alteración de la percepción temporal, el empleo compulsivo del medio, el 'fetichismo tecnológico', la privación del sueño y problemas físicos de diversa naturaleza como dolor de espalda, vista cansada, etc.

En el hospital aseguran que en estos cuatro meses de funcionamiento en la clínica han recibido pacientes que pueden diferenciarse en dos tipos diferentes, aquellos que son conscientes de que han desarrollado una relación patológica con la web (entre 25 y 40 años) y un grupo -compuesto sobre todo por los cyber-sexual adictos y los dependientes de los juegos de azar, las compras y los juegos.

En concreto, nueve de cada diez pacientes tratados son chicos adolescentes que presentan una adicción a los juegos por Internet, mientras que un escaso 10% responde a otro tipo de trastorno.